Tu nombre puede ser la razón por la que no estás teniendo el alcance que quieres.
Le pones muchísimo esfuerzo a crear contenido increíble. Tu marca está en su punto. Tu calendario de contenido está lleno de algunas de las ideas más creativas que se te han ocurrido. Eres constante en redes sociales, ¡y apareces todos los días! Pero aun así no estás teniendo el alcance que quieres. La razón podría ser algo tan simple y aparentemente inofensivo como el nombre que elegiste.
Lo sé porque le pasó a mi propia marca. No investigué ni pensé con cuidado cuál debía ser el mejor nombre para mi marca. Así que te voy a contar las tres formas en las que fallé en grande con esto, cómo se ve cuando lo haces bien, y por qué tu nombre puede ser la diferencia entre el día y la noche: entre un contenido que tiene el alcance que se merece y los shadowbans y videos que no despegan sin que entiendas por qué.

Error 1: Suena bacano
De pronto elegiste un nombre porque es un apodo que te pusieron tus amigas más cercanas, o un personaje de una película con el que te identificas mucho. Chévere. Ahora, ¿cuántas personas más eligieron ese mismo nombre?
¿Te has puesto a pensar que muchísimas personas como tú encontraron inspiracionales esa película y ese personaje? Ahora no solo estás compitiendo con ese personaje o esa figura pública, sino con todas las demás personas a las que también les encanta ese nombre.
Piensa en lo difícil que va a ser conseguir un usuario sin un montón de números y caracteres pegados, porque a otras 10.000 personas les encanta ese nombre y terminaste siendo @minombrebacano112233.
Yo cometí este error. Como conté en mi último artículo, Lo que me hubiera gustado saber antes de abrir mi OnlyFans, mi primer nombre artístico era mi usuario de gamer en Call of Duty: Mobile. Sonaba buenísimo en mi imaginación, pero una creadora trans muy conocida ya tenía el mismo nombre, y la gente entraba a mi cuenta pensando que yo era ella. Me reposteaban en cuentas trans de Instagram promocionándome como si yo fuera trans, y esto me afectó en muchas ocasiones en la forma como me miraba a mí misma, tratando de analizar si realmente me veía masculina.
Un nombre así es la receta perfecta para el desastre. Con un poco de creatividad, puedes hacerle un homenaje al nombre que te gusta y combinarlo con uno de tus nombres reales.
Error 2: Está de moda, pero no eres tú de verdad
De pronto le pusiste algo como “waifu” a tu nombre porque está de moda y ves que otras creadoras lo usan. ¿Eso significa que tienes que seguir la corriente y hacer lo mismo que hacen las demás? No.
De pronto estás empezando en un momento cultural específico, y aprovechar la moda de cierto nombre te parece buena idea. Antes de hacerlo, asegúrate de que de verdad vaya contigo y sea coherente con tu marca. No te llames “waifu” si no te gustan de verdad el anime y el manga y el arquetipo de la esposita japonesa que está para servir y complacer. Si esa no eres tú, tus fans te van a rechazar, porque estás interpretando un personaje que no eres. Hoy en día, en redes sociales, la gente huele lo falso más rápido que nunca, así que piénsalo dos veces antes de subirte a una moda y elegir un nombre que crees que va a pegar.
Este también lo cometí. Mi segundo nombre se inclinaba hacia el fandom de las waifus de anime, y nunca fue con mis gustos reales o con quien soy yo.
Error 3: Usar tu nombre real sin revisarlo
Usar tu nombre real tiene sus ventajas, como poder verificarte en Meta, donde pasas por una revisión de identidad para demostrar que eres la persona detrás de ese perfil de Instagram antes de que te den el chulito azul. Bueno, perfecto. Pero, ¿cuántas personas ya tienen tu nombre?
Esto fue lo que me pasó. Cuando por fin decidí tomarme en serio mi marca y elegir mi propio nombre, no hice la tarea de revisar si alguien más lo tenía. Para mi triste sorpresa, mi nombre (la variación que me pareció que sonaba mejor) era el de una actriz mexicana que estaba subiendo como espuma gracias a un reality que estaba de moda en ese momento.
Ahí estaba yo, recibiendo shadowbans y alertas de TikTok y Meta que decían que estaba “suplantando a otra figura pública”. No es la primera vez que me banean una cuenta de TikTok. No creo que puedas llamarte veterana en este juego de las redes sin que te hayan baneado al menos una cuenta (al menos las otras veces sí fueron mi culpa). Pero esta sí era nueva para mí, y no lograba entender por qué estaba pasando.
Cuando por fin investigué, resultó que sí: una influencer y actriz famosa tenía mi mismo nombre. Seguramente sus fans estaban reportando mi cuenta por suplantarla o nada más las plataformas haciendo de las suyas.
Además, eso me afectó el alcance por otro lado. Muchísima gente llegaba a mis videos esperando encontrar a esta actriz famosa, y cuando se daban cuenta de que no era ella, se iban de una. Eso les pegó duro a las métricas de mis videos, porque lo único que Meta ve es que la gente vio uno o dos videos durante 1 o 2 segundos y se fue rápido (seguramente sintiéndose engañada, porque no encontró a la actriz que estaba buscando).
Si hubiera hecho la tarea y hubiera visto que alguien más usaba mi nombre, habría encontrado otra forma ingeniosa de usarlo sin ponerme a competir directamente con una actriz famosa. Seguramente me habría ahorrado muchos de esos shadowbans, y la suspensión que vino de que TikTok asumiera, por error, que yo estaba suplantando a otra persona aunque era 100 % yo. Mandé mi identificación un montón de veces, pero a los bots de TikTok y de Meta sinceramente no les importa. Simplemente hacen lo que están programados para hacer, sin ningún interés en conseguirte un humano de verdad que escuche toda tu lloradera de por qué te están haciendo shadowban injustamente.
Cómo se ve un buen nombre
Ahora déjame mostrarte un nombre fuerte y sin competencia, de esos que le permitieron a una de nuestras creadoras más nuevas brillar de verdad y encontrar su ritmo cuando lanzamos su cuenta.
Cuando empezamos a trabajar con ella (no voy a decir su nombre, para proteger su identidad), repasamos todo: sus intereses, su origen y los idiomas que habla. Eso nos dijo qué tipo de nombre le quedaría bien.
Después investigamos nombres que conectaran su origen con sus intereses. Antes de decidirnos, le pedimos a Claude que verificara que:
- El nombre no tiene ninguna asociación negativa.
- Pasa la prueba del barista gringo (más abajo te la explico).
- No hay competencia por el nombre, y podemos asegurar todos los usuarios y el dominio sin problema.
Nos quedamos con ese nombre y no lo volvimos a cambiar.
Después del lanzamiento, era facilísimo encontrarla en Google, porque no estaba enterrada debajo de 10 páginas de otras marcas, películas, blogs y creadoras compitiendo por el mismo nombre. El nombre era corto, sencillo y fácil de recordar. Creemos que tiene el potencial de ser la próxima gran influencer, en parte por lo poderoso que es su nombre, pero también porque es una chica muy trabajadora que se esfuerza al máximo para crear su contenido y seguir nuestros consejos. Le está yendo increíble gracias a eso. Pero estoy convencida de que nada de esto habría sido posible si no hubiéramos arrancado con el pie correcto desde el primer día.
Cómo elegir el tuyo
Para elegir tu nombre, te recomiendo empezar con una lluvia de ideas para encontrar lo que de verdad va contigo. Después, pasa cada nombre de tu lista por estos filtros:
- La prueba del barista gringo. Imagina que un gringo pide su cappuccino en Starbucks y da tu nombre. Si el barista lo escucha una sola vez y de inmediato sabe cómo escribirlo, pronunciarlo y ponerlo en el vaso sin que esté con errores, pasaste. Así tu nombre es fácil de recordar cuando alguien se encuentra con tu perfil y quiere volver a buscarte después.
- Disponible en todas partes. Tu dominio y todos tus usuarios en redes: Instagram, X, YouTube, TikTok y el resto.
- Nadie más grande lo tiene. Lo más importante: asegúrate de no estar compitiendo con una figura pública o influencer que tenga el mismo nombre y te vaya a ganar en los resultados de búsqueda. La gente va a estar buscando a esa persona, no a ti, y eso frena tu crecimiento.
- Sin mala connotación. Asegúrate de que el nombre no tenga ninguna asociación negativa.

Puedes meter todo lo que te conté aquí en tu IA de confianza y hacer este ejercicio con ella: pídele que revise una lista de nombres que te gusten y que verifique cada uno: disponibilidad, competencia y malas connotaciones. Así tienes la mejor oportunidad de atraer a la audiencia que estás buscando.
Si esto te sirvió, suscríbete a nuestro newsletter. Y si necesitas ayuda con tu marca, quieres cambiar de nombre y relanzarte, o te interesa unirte a nuestra agencia, escríbenos por el formulario de nuestra página de inicio.
¡Besos!
Mari Minx